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Informe sobre las violaciones de los derechos humanos en el Sáhara Occidental. CODESA 2007. Abril 2008

Muerte lenta y violencia racista en contra de los presos políticos saharauis en la Cárcel Negra de El Aaiun, Sahara Occidental

La Cárcel Negra en El Aaiun, Sahara Occidental, es una de las peores prisiones marroquíes. Carece de condiciones mínimamente humanas y no satisface necesidades básicas de nutrición, higiene o atención médica.

Esta prisión fue construida en la década de 1960 por las autoridades españolas. Consta de tres secciones y 10 celdas, la mayoría en ruinas debido al paso del tiempo. El diseño de su construcción inicial fue pensado para albergar a 200 internos, pero actualmente aloja a 400. Se pasó de 700 detenidos a 400 tras las sucesivas protestas de los presos y las denuncias de las organizaciones de derechos humanos.

Los presos viven en condiciones terribles debido a la superpoblación y la falta de espacio; se sofocan en el interior de las celdas debido a la falta de aire y de luz.

La mayoría de los detenidos sufre diversos trastornos físicos y psicológicos. Algunos padecen de asma (BACHIR BEN TALEB, EL OUALI AMAIDANE), dolores estomacales (SABBAR BRAHIM, EL HAFED TAOUBALI), trastornos dermatológicos (EL GASMI LAHBIB), diabetes (EL KAINAN MOHAMED MAHMOUD) o miopía (HAMID OMAR, de 70 años y sentenciado a 20 en prisión).

La gran mayoría de los detenidos está sometida a terribles amenazas psicológicas y abuso verbal.

Todos estos problemas de salud obedecen a las pésimas condiciones de vida dentro de la prisión y a los efectos de la tortura durante el período pasado en custodia y en las celdas.

En este contexto, se tiene la certeza de que han fallecido 13 presos debido a la tortura, la falta de atención por parte del personal administrativo, diversas enfermedades epidémicas y mortales, así como a la propagación de diferentes tipos de parásitos, insectos y tufos asquerosos.

Las autoridades marroquíes han impuesto un control total sobre la vida de los presos políticos saharauis dentro de la prisión. El pasado 20 de noviembre de 2007 se descubrió una fosa común al otro lado de uno de los muros. La fosa contiene restos humanos; muy probablemente pertenecientes a los presos saharauis durante las décadas de 1970 y 1980. Los sobrevivientes de aquella época insisten en que muchos de sus compañeros murieron en aquellos años y jamás se supo de ellos.

Según las autoridades marroquíes, su falta fue “apoyar al Frente Popular para la Liberación de SAGUIA ALHAMRA y OUED EDDAHAB”.

Desde mayo de 2005 los presos políticos saharauis en la Cárcel Negra organizan sentadas pacíficas en pro de la independencia y ya han realizado varias huelgas de hambre para solicitar la mejora de las condiciones de vida dentro de la prisión.

Así, la administración de la cárcel se vio obligada a tomar medidas, aunque demasiado básicas, sobre todo después de que aparecieran en Internet fotografías que demostraban la miserable situación de los presos. El Ministerio de Justicia de Marruecos tuvo que trasladar a parte de los presos y comprometerse a mejorar las condiciones de vida de los internos.

En la realidad, la respuesta de Marruecos fue asignar a 40 agentes del cuerpo de Intervención Rápida a la Cárcel Negra a fin de reprimir toda sentada pacífica en favor de la independencia del Sahara Occidental.

El nuevo responsable de la administración de la Cárcel Negra, antiguo responsable del Departamento de Ejecución en la prisión local de KENITRA, Marruecos, quedó a cargo de la represión de los presos políticos saharauis en El Aaiun, Sahara Occidental.

Los principales motivos de represión son manifestarse en favor de la independencia y entonar consignas políticas dentro de la prisión o en las salas de visita. Los presos políticos no solamente son víctimas de acoso y malos tratos a manos del personal de la prisión y los agentes de la policía.

El 19 de enero de 2007, aproximadamente a las 6 a.m., la administración de la cárcel entró violentamente en las celdas de los presos políticos saharauis; los esposaron, los arrastraron cruelmente por el piso y los golpearon brutalmente (ETTAROUZI YAHDIH, AMADANE EL OUALI, BRAHIM SABBAR, BANGA CHEIKH, CHEIKH BEN ALLAL, OMAR BELYAZID, HMAIDAT ALI SALEM, TAOUBALI EL HAFED, HADI MOHAMED MAHMOUD EL KAINAN, LOUMADI ABD ESSALAM, GHALI ZOUGHAM, MOHAMED SALEM BAHAHA, DAIDA ABD ESSALAM, HAJAJ MOULOUD, CHOUBAIDA LAAROUSSI).

Irónicamente, esto coincidió con la visita de MOHAMED BOUZOUBAA, ministro de justicia de Marruecos, que se encontraba en El Aaiun, Sahara Occidental.

Las pertenencias de los presos fueron destruidas y algunos de ellos fueron transferidos por la fuerza a otros centros de detención muy lejos de sus familias, en ciudades marroquíes, lo que ha perjudicado financiera y anímicamente a sus parientes.

Además, se separó a los presos políticos saharauis en dos celdas controladas por videocámaras, medida que obedece a la enorme simpatía que estos presos despiertan tanto en los detenidos del derecho común como en los visitantes.

Cinco presos políticos saharauis dentro de un rango de edad de 20 a 21 años (DAH HASSAN,MOHAMED BOUTABAA, EL BOUSSATI ABD ALLAHI, SAH NAFII y KHADA EL BACHIR) siguen sufriendo los abusos y el acoso cotidiano del personal de la prisión bajo el mando del director, quien rehúsa permitirles reunirse con otros presos políticos saharauis.

Aun después de la transferencia forzada de algunos presos políticos saharauis y algunos presos del derecho común a ciudades marroquíes por defender la independencia del territorio, el resto de los presos sigue padeciendo la extorsión de las autoridades de la cárcel (pagan hasta 5.000 MDH, unos US$600, con tal de no ser transferidos).

Es muy probable que esto ocurra en colaboración con determinadas autoridades de seguridad de Marruecos.

Tras las torturas y los golpes de los que son víctima los presos políticos saharauis, han enviado cartas de denuncia al procurador general del tribunal de apelación en El Aaiun para solicitar la investigación de estas prácticas de abuso, pero hasta ahora sus esfuerzos han sido en vano y no se ha tomado medida alguna.

Lo peor es que hay casos de presos políticos saharauis torturados durante el transporte entre la cárcel y el hospital o el tribunal.

En pocas palabras, las condiciones en la Cárcel Negra están muy lejos de ser dignas para cualquier ser humano. Los problemas más graves son la superpoblación, la falta de atención médica, la escasez de agua potable, el contagio de diversas enfermedades, el consumo y el tráfico de drogas, el acoso constante, la desnutrición, la falta de limpieza y la creciente corrupción para conseguir un lugar donde dormir que no sea el excusado.