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NOTA DE PRENSA
CEAS-Sáhara solicita al Rey que deje claro en
Argelia que España "va a ser fiel a los compromisos
adquiridos"
Recuerdan su compromiso con la población del
territorio en noviembre de 1975
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Ante la visita de Estado que, a partir de este
lunes, realizará a la República Democrática Popular
de Argelia Su Majestad el Rey, la Coordinadora
Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-
Sáhara) desea dirigirse públicamente a la más alta
magistratura del Estado para manifestar lo
siguiente:
Se da la circunstancia, no buscada por su Majestad,
de que su visita a Argelia tiene lugar sólo una
semana después de la Reunión de Alto Nivel hispano-
marroquí de Rabat, en la que el alineamiento del
Gobierno de España con los planes del Reino de
Marruecos, para legitimar ante la ONU su ocupación
ilegal del Sáhara Occidental, nos ha indignado y
preocupado profundamente a todos los que
consideramos que nuestro país sigue manteniendo una
importante deuda moral con sus habitantes.
Es por ello que queremos recordarle que dicha
deuda sólo será saldada cuando aquellos a quienes
abandonamos en 1975 puedan ejercer libremente su
inalienable Derecho a la Autodeterminación
ininterrumpidamente reconocido por la ONU desde hace
más de 40 años, y que, con independencia de
cuando ello se produzca, sólo entonces podrá darse
por finalizada la descolonización de aquel
territorio.
Con sus declaraciones de los últimos días, en
respaldo de un supuesto plan elaborado por el Reino
de Marruecos del que lo único que sabemos es que
sitúa al margen de los principios de la ONU, el
presidente del Gobierno de España se ha situado al
margen de la legalidad internacional, pues no se
puede tomar como base para un arreglo pacífico
enmarcado en dicha legalidad lo que se ha elaborado
al margen de aquella y con manifiesto objetivo de
eludirla.
Como usted bien sabe, Majestad, ningún estado del
mundo reconoce formalmente soberanía sobre el Sáhara
Occidental al Reino de Marruecos, que aunque
administra 'de facto' la mayor parte del territorio,
ni siquiera tiene atribuida formalmente por la ONU
la condición de Potencia Administradora del mismo.
Por tanto, difícilmente puede atenerse a las
resoluciones de la ONU un plan que tenga como
premisa básica la incuestionabilidad de dicha
soberanía.
COMPROMISO EN EL AAIUN
Y es que a España aún le corresponden importantes
responsabilidades históricas, morales e incluso
jurídicas sobre los habitantes del territorio,
además de sobre la resolución del conflicto al que
dimos lugar con nuestra retirada de 1975. Y es
por ello que, hoy más que nunca, queremos recordarle
el compromiso que adquirió en El Aaiun el 2 de
noviembre de aquel año, cuando, siendo aún Príncipe
de España y a pocas semanas de acceder a la Jefatura
del Estado, manifestó que la acción diplomática de
España estaría en el futuro orientada a preservar
los Derechos legítimos de la población saharaui "ya
que nuestra posición en el mundo y nuestra historia
nos lo exigen".
Eran aquellos unos tiempos muy distintos a los
actuales para España y los españoles, que
iniciábamos una etapa aún preñada de esperanzas e
incertidumbres. Y en los meses posteriores, y con
usted como motor del cambio, felizmente pudimos
encaminarnos, con el concurso de todos, por una
nueva senda de libertad y democracia.
"SACRIFICADOS DE LA TRANSICION"
Pero los grandes sacrificados de aquella magna
operación política denominada 'Transición
Democrática', que constituyó un ejemplo para el
mundo entero, fueron aquellos a quienes abandonamos
a su suerte en aquel territorio que hasta entonces
había sido una provincia española más,
con sus mismos derechos y obligaciones.
Y mientras nosotros nos encaminábamos hacia una
sociedad más próspera y más libre, aquellos que
hasta unos días antes habían sido nuestros
conciudadanos se vieron condenados a la barbarie de
una invasión extranjera, la guerra y al exilio
forzoso, cuando no fueron muertos o
bombardeados.
Pero las palabras de Vuestra Majestad no han sido
olvidadas por los saharauis, que siguen confiando en
que algún día puedan ver satisfechos en su
integridad sus derechos con la ayuda de España,
aunque declaraciones como las efectuadas por el
presidente del Gobierno en Rabat parezcan indicar lo
contrario.
REPRESENTACION DEL ESTADO
Es por ello, Majestad, que creemos que la visita
en la que a partir de mañana vais a llevar la
máxima representación del Estado a Argelia -tan
fraternalmente unida al pueblo saharaui, por haber
sido durante más de tres décadas su principal ayuda
y refugio- debiera servir para rectificar la
pésima impresión dejada por vuestro Gobierno en
Rabat.
Nos atrevemos a solicitaros que debiera servir
para dejar claro que, con independencia de lo que
coyunturalmente puedan manifestar unos u otros de
vuestros Gobiernos, y de que algunos estén
particularmente desacertados, España va a seguir
siendo fiel a los compromisos adquiridos. Y que
estos ineludiblemente pasan por respaldar sin
matices las resoluciones de la ONU.
Y es que por necesarias y convenientes que sean
las relaciones de buena vecindad con el Reino de
Marruecos en ningún caso pueden tener como
implicación el deshonor y la indignidad que para
nuestro país implicaría el que dejase de atender sus
obligaciones internacionales, tal como el Reino
de Marruecos parece pretender mediante los cantos de
sirena a los que algunos prestan oídos.
REPARAR LA INJUSTICIA
Los esfuerzos de España y de la Unión Europea por
afianzar sus relaciones con el Magreb no pueden
construirse privilegiando a unos sobre otros y
los tan deseados avances de sus pueblos hacia la
libertad y la democracia no serán reales ni
efectivos, mientras no se se repare la tremenda
injusticia cometida con el pueblo saharaui. Y es
que si obraramos de otro modo estaríamos creando
un pésimo precedente y la tan ansiada estabilidad de
una zona de tanta importancia estratégica para
España no descansaría nunca sobre bases sólidas.
Por tanto, Majestad, vuestra visita a Argelia es
una excelente oportunidad para reafirmar el
compromiso de España en la búsqueda de una solución
justa y duradera a este conflicto, aunque también
quisiéramos dejar claro que nadie puede sustituir
como interlocutor en la búsqueda de una solución al
pueblo del Sáhara Occidental y a sus representantes
legítimos internacionalmente reconocidos. Los
intentos de tratar de buscar una solución mediante
la marginación de los únicos depositarios de la
soberanía del territorio estarán siempre condenados
al fracaso.
CESE DE LA REPRESION
Del mismo modo, Majestad, nos atrevemos a
solicitar vuestra influencia para que cese la
represión de los activistas saharauis en los
territorios ocupados por Marruecos, en donde
cada día se conculcan las libertades más elementales
y se detiene a jóvenes y adolescentes por
reivindicar el respeto de esos mismos Derechos que
su Majestad aseguró, cuando era Príncipe de España,
que nuestro país seguiría defendiendo siempre.
Madrid, 12 de marzo de 2007
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