Señor director, con
todos los respetos que usted y su periódico se
merecen:
Publica usted, a página
completa, un artículo con título "Víctimas del
terror en el Sahara". Lo publica usted hoy, casi
treinta años después de lo sucedido. "Víctimas del
terrorismo" llama su redactora a los entrevistados.
De acuerdo. Aceptémoslo. Aceptemos que el estado
español debe indemnizar a todas las víctimas de una
guerra que se inició por culpa de su
irresponsabilidad y su desvergüenza en 1975. ¿Sabe
cuántos ciudadanos españoles de entonces murieron
-la mayoría de los saharauis tenían y tienen D.N.I.
español- o quedaron mutilados o huérfanos en esa
guerra? ¿Sabe cuántos desaparecieron o se pudrieron
(y se pudren aún) en cárceles marroquíes? Hablo de
civiles, señor director, niños, ancianos, mujeres
desarmadas, señor director. Indemnicémosles a todos,
sin distinción: a los que en 1975 eran ciudadanos
españoles nacidos en Canarias o en Huelva, pero
también a los que en 1975 eran ciudadanos españoles
nacidos en El Aaiún o en Villa Cisneros.
Compensémosles a todos por los sufrimientos de 16
años de guerra, de bombardeos con napalm o fósforo
blanco; compensemos a cuantos han quedado ciegos,
sordos, cojos, por las explosiones de tantas minas
repartidas por tierra saharaui por el invasor
marroquí, que fue quien empezó esa guerra (estoy de
acuerdo con la señora Junquera, señor director,
terrorismo habría que llamar a eso y no guerra) con
la vergonzosa complicidad de nuestros dirigentes de
entonces (y, tristemente, de muchos otros a partir
de entonces, hasta hoy mismo, incluyendo, me temo,
algún que otro periodista). Y más aún, señor
director, hagamos lo necesario para que se acaben
tantos sufrimientos de tantas víctimas de esa
injusta guerra, los de quienes sobreviven en el
infierno de la hamada argelina y los de quienes
padecen la opresión y el terrorismo de estado del
régimen marroquí en los territorios que un día
llamamos el Sahara Español. Hagámoslo y recuperemos
la dignidad perdida hace ya tantos años.
Atentamente
Juan Crespo