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Madrid, 29 de Mayo de 2007
EXCMA.
SRA. DÑA. CONDOLEEZZA RICE
Secretaria de Estado de los EE.UU. de Norteamérica
WASHINGTON, D.C.
Sra. Secretaria de Estado,
El Sáhara Occidental es el último país de África sin
descolonizar y la ONU continua considerando que
Marruecos ocupa ilegalmente el territorio. Han
pasado más de 15 años desde que, bajo los auspicios
de la ONU y la OUA, las partes en conflicto, el
Reino de Marruecos y el Frente POLISARIO, acordaron
el Plan de Arreglo para el Sáhara Occidental que
establecía la celebración de un referéndum justo,
libre e imparcial para que el Pueblo Saharaui
decidiera libremente su futuro. No obstante, la ONU
aún no ha sido capaz de hacer que Marruecos cumpla
los acuerdos firmados con la parte saharaui.
El Sáhara Occidental es hoy un territorio ocupado
por el ejército marroquí, dividido por muros y
campos minados, al mismo tiempo que sus riquezas
naturales son saqueadas masivamente. Mientras una
parte de la población saharaui vive en los
campamentos de refugiados en Tindouf (Argelia), en
unas duras condiciones caracterizadas por la
disminución de las ayudas humanitarias por parte de
las organizaciones internacionales, la otra parte
vive en las zonas ocupadas padeciendo, especialmente
desde el 21 de mayo de 2005, de una brutal y
continua represión que ha acabado, hasta ahora, con
la vida de dos jóvenes saharauis.
Las resoluciones de la ONU desde 1960, del Tribunal
Internacional de Justicia de 1975, del Departamento
de Asuntos Jurídicos de la ONU de 2002 y las
disposiciones internacionales aplicadas han
reconocido los legítimos derechos del Pueblo
Saharaui sobre el territorio del Sáhara Occidental.
El Pueblo Saharaui, numerosos países y millones de
ciudadanos de todo el mundo confían en que la ONU
mantenga con dignidad sus compromisos y principios,
aplique la Legalidad Internacional y rechace las
propuestas que pretenden imponer el hecho consumado
colonial marroquí, contrarias al Plan de Arreglo y
al Plan de Paz para la Autodeterminación del Pueblo
del Sáhara Occidental, adoptado por unanimidad por
el Consejo de Seguridad en julio de 2003.
El Gobierno al que Usted pertenece, miembro
permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, no ha
sido capaz aún de hacer cumplir la legalidad
internacional y ha consentido que Marruecos
obstaculice impunemente y de forma reiterada el Plan
de Arreglo para el Sáhara Occidental desde 1991 y
los Acuerdos de Houston de 1997, suscritos entre las
partes: el Frente Polisario, legitimo representante
del pueblo saharaui y el Reino de Marruecos, con el
fin de resolver el conflicto por vía pacifica,
celebrar el referéndum de autodeterminación y cerrar
definitivamente el proceso de descolonización.
Queremos manifestarle nuestra preocupación porque la
paz y la estabilidad están seriamente amenazadas por
continuos retrasos en la realización del
referéndum de
autodeterminación y por la falta de
una posición firme de la Comunidad Internacional, de
acuerdo con la Legalidad y el Derecho Internacional.
El Pueblo Saharaui tiene derecho a vivir en paz y en
libertad en su tierra, el Sáhara Occidental.
Exigimos a las Naciones Unidas y a su Consejo de
Seguridad que aplique las leyes y convenios
internacionales, para que se respeten los legítimos
derechos reconocidos al Pueblo Saharaui, a su
autodeterminación e independencia, a
fin de que se pueda celebrar, de una vez por todas,
el referéndum prometido y decidir libremente su
futuro como pueblo. Cualquier otra solución que se
quiera aplicar para solucionar el conflicto del
Sáhara Occidental, que no contemple los legítimos
derechos del pueblo saharaui a su autodeterminación
e independencia, estará condenada al fracaso
absoluto y sembrará la inestabilidad y el
enfrentamiento en la zona del Magreb.
Así mismo, llamamos a su intervención urgente en
defensa de los derechos humanos de los ciudadanos
saharauis ante la represión del ocupante marroquí
que, sistemáticamente, viene violando sus más
elementales derechos desde hace más de 30 años, como
así ha sido denunciado por reconocidas
organizaciones internacionales de Derechos Humanos
como Amnistía Internacional, Human Rights Watch o la
misma Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos, en su informe de
Septiembre de 2006, sobre su visita al territorio
del Sáhara Occidental los días 15 al 23 de Mayo de
2006.
Esperamos de su intermediación para que se respete
la legalidad internacional y se apliquen las más de
50 resoluciones de Naciones Unidas que reconocen el
derecho del pueblo saharaui a su libre
autodeterminación.
Reciba nuestra más alta consideración.
José Taboada Valdés
Presidente de CEAS-Sáhara |