|
Madrid, 25 de abril de 2007
SR. D. GEORGE W. BUSH
Presidente de los EE.UU.
White House
WASHINGTON, B.C.
Sr.
Presidente,
El
Sáhara Occidental es el último país de África sin
descolonizar y la ONU continua considerando que
Marruecos ocupa ilegalmente el territorio. Han
pasado más de 15 años desde que, bajo los auspicios
de la ONU y la OUA, las partes en conflicto, el
Reino de Marruecos y el Frente POLISARIO, acordaron
el Plan de Arreglo para el Sáhara Occidental que
establecía la celebración de un referéndum justo,
libre e imparcial para que el Pueblo Saharaui
decidiera libremente su futuro. No obstante, la ONU
aún no ha sido capaz de hacer que Marruecos cumpla
los acuerdos firmados con la parte saharaui.
El
Sáhara Occidental es hoy un territorio ocupado por
el ejército marroquí, dividido por muros y campos
minados, al mismo tiempo que sus riquezas naturales
son saqueadas masivamente. Mientras una parte de la
población saharaui vive en los campamentos de
refugiados, en unas duras condiciones caracterizadas
por la disminución de las ayudas humanitarias por
parte de las organizaciones internacionales, la otra
parte vive en las zonas ocupadas padeciendo,
especialmente desde el 21 de mayo de 2005, de una
brutal y continua represión que ha acabado, hasta
ahora, con la vida de dos jóvenes saharauis.
Las
resoluciones de la ONU desde 1960, del Tribunal
Internacional de Justicia de 1975, del Departamento
de Asuntos Jurídicos de la ONU de 2002 y las
disposiciones internacionales aplicadas han
reconocido los legítimos derechos del Pueblo
Saharaui sobre el territorio del Sáhara Occidental.
Sin embargo, hoy sus derechos están siendo violados,
al incluir en los informes de la ONU unas propuestas
que solo pretenden confundir y perpetuar la
ocupación marroquí.
El
Pueblo Saharaui, numerosos países y millones de
ciudadanos de todo el mundo confían en que la ONU
mantenga con dignidad sus compromisos y principios,
aplique la Legalidad Internacional y rechace las
propuestas que pretenden imponer el hecho consumado
colonial marroquí, contrarias al Plan de Arreglo y
al Plan de Paz para la Autodeterminación del Pueblo
del Sáhara Occidental, adoptado por unanimidad por
el Consejo de Seguridad en julio de 2003.
El Gobierno que Usted preside, miembro permanente
del Consejo de Seguridad de la ONU, no ha sido capaz
de hacer cumplir la legalidad internacional y ha
consentido que Marruecos obstaculice impunemente y
de forma reiterada el Plan de Arreglo para el Sáhara
Occidental desde 1991 y los Acuerdos de Houston de
1997, suscritos entre las partes: el Frente
Polisario, legitimo representante del pueblo
saharaui y el Reino de Marruecos, con el fin de
resolver el conflicto por vía pacifica, celebrar el
referéndum de autodeterminación y cerrar
definitivamente el proceso de descolonización.
Queremos manifestar nuestra preocupación porque la
paz y la estabilidad están seriamente amenazadas por
continuos retrasos en la realización del
referéndum de autodeterminación y por la falta
de una posición firme de la Comunidad Internacional,
de acuerdo con la Legalidad y el Derecho
Internacional.
El
Pueblo Saharaui tiene derecho a vivir en paz y en
libertad en su tierra, el Sáhara Occidental.
Exigimos a las Naciones Unidas y a su Consejo de
Seguridad que aplique las leyes y convenios
internacionales, para que se respeten los legítimos
derechos reconocidos al Pueblo Saharaui, a su
autodeterminación e independencia, a fin de que
se pueda celebrar, de una vez por todas, el
referéndum prometido y decidir libremente su futuro
como pueblo. Cualquier otra solución que se quiera
aplicar para solucionar el conflicto del Sáhara
Occidental, que no contemple los legítimos derechos
del pueblo saharaui a su autodeterminación e
independencia, estará condenada al fracaso absoluto
y sembrará la inestabilidad y el enfrentamiento en
la zona del Magreb.
Así
mismo, llamamos a su intervención urgente en defensa
de los derechos humanos de los inocentes ciudadanos
saharauis ante la represión del ocupante marroquí
que, sistemáticamente, viene violando sus más
elementales derechos desde hace más de 30 años, como
así ha sido denunciado por reconocidas
organizaciones internacionales de Derechos Humanos
como Amnistía Internacional, Human Rights Watch o la
misma Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos, en su informe de
Septiembre de 2006, sobre su visita al territorio
del Sáhara Occidental los días 15 al 23 Mayo de
2006.
Esperamos de su intermediación para que se respete
la legalidad internacional y se apliquen las más de
50 resoluciones de Naciones Unidas que reconocen el
derecho del pueblo saharaui a su libre
autodeterminación.
Reciba nuestra más alta consideración.
José Taboada Valdés
Presidente de CEAS-Sáhara |