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Una cadena humana de
miles de personas reclama el desmantelamiento del
muro marroquí en el Sáhara Occidental
Fuente: SPS, 22/3/2008
Mahbes (Sáhara
Occidental).-
De pie, con las manos cogidas a lo largo de más de
un kilómetro, unos 2.500 europeos unidos en una
cadena humana han gritado "abajo el muro de la
vergüenza" marroquí en el Sáhara occidental, durante
una manifestación inédita de solidaridad con el
pueblo saharaui.
Este muro "simboliza el colonialismo, la separación
y los males del exilio para el pueblo saharaui",
resume Belén, 21 años, venida de Madrid a Mahbes, al
norte del Sáhara Occidental, para "responder a la
llamada del deber", dice.
"Debe caer, como el sistema colonial marroquí en el
Sáhara Occidental. Quizá no sea mañana, pero el día
de la libertad para el Sáhara Occidental vendrá
seguramente y se aproxima", afirma esta estudiante
de arte.
A su lado, su compatriota Marta, una mujer menuda,
de voz aguda, le pisa lo talones intentando seguir
el paso de la oleada humana que avanza al ritmo
alegre de la fanfarria hasta un tiro de piedra del
muro marroquí.
En
suelo pedregoso, cerca de la construcción militar,
está sembrado de cartuchos, restos de proyectiles
estallados y de minas neutralizadas, testigos mudos
de dieciséis años de guerra (1975-1991) entre el
ejército marroquí y el Frente Polisario.
Muy cerca de los manifestantes, miles de máquinas de
la muerte marroquíes cubren el suelo. Son minas
antipersona, cuyo número total a lo largo de los
2.720 km de muro se estima en seis millones.
Marta y buen número de los manifestantes de la
"columna de los 1.000", han resumido sus ideas
políticas sobre el conflicto del Sáhara Occidental
en una frase de una pancarta: "España responsable,
Marruecos culpable".
Hacen alusión a la "responsabilidad histórica" de
España, primer colonizador del Sáhara Occidental, de
donde se retiró en 1975, sin permitir que el pueblo
saharaui se pronunciase sobre su porvenir y dejando
el campo libre al ejército marroquí, con el que
había firmado un acuerdo secreto.
Reyes, una madre de familia de 36 años, dice por su
parte que ha dejado momentáneamente su hogar a cargo
de su marido para "cumplir con una deuda moral".
Apunta con el dedo al Gobierno marroquí por sus
"violaciones de los Derechos Humanos en los
territorios saharauis ocupados".
En cuanto a Miguel, un informático de 28 años de
Zaragoza, expresa su admiración ante la "paciencia
del pueblo saharaui y su apego a la paz, mientras
que su tierra ha sido violada e incluso ha sido
partida en dos por ese muro innoble".
Junto a los numerosos españoles, otros manifestantes
han venido de varios otros países de Europa: Italia,
Francia, Suiza, Bélgica e incluso de Noruega. Los
manifestantes han venido en aviones charter de sus
países respectivos y han recorrido en vehículos todo
terreno, algunos en camiones, el centenar de
kilómetros de pista que separan este trozo del muro
marroquí de los campamentos de refugiados saharauis
donde han pasado una semana.
Los manifestantes europeos han clamado también por
un "Sáhara (Occidental) libre", pidiendo que se
organice en el plazo más breve el referéndum de
autodeterminación prometido por la ONU hace más de
quince años.
Han fustigado también el rechazo por el Gobierno
marroquí de las medidas de confianza, especialmente
el desminado de las tierras infectadas, propuestas
por la ONU en la cuarta ronda de negociaciones de
Manhasset (Estados Unidos) con el Frente Polisario,
que se terminó el 18 de marzo pasado.
El número de víctimas de las minas sobrepasa los mil
muertos y miles de heridos desde el principio del
conflicto del Sáhara Occidental, el 31 de octubre de
1975, estima el Frente Polisario.
El muro de separación marroquí en el Sáhara
Occidental, que los saharauis califican de "muro de
la vergüenza", fue levantado en seis etapas desde
principio de los años 1980, para intentar parar los
ataques del Ejército de Liberación Popular Saharaui
(ELPS), brazo armado de la República Árabe Saharaui
Democrática.
Unos 160.000 soldados están desplegados a lo largo
de este muro donde están instaladas 240 baterías de
artillería pesada tras más de 20.000 km de alambre
de espinos y unos 6 millones de minas antipersona,
según las estimaciones del ELPS.
Varias manifestaciones han tenido lugar desde 2004
ante los sectores del muro marroquí, pero la
"columna de los 1.000", iniciativa de estudiantes de
la Universidad Complutense de Madrid, es la más
importante por el número de participantes.
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