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La FAES realizó un
TRABAJO sobre el Sahara Occidental titulado:
Sahara Occidental: Deslealtad, dejación o ......
responsabilidad.
Es una Fundación muy
próxima al PP
Forman parte de su
Patronato entre otros personajes ilustres del PP:
José María Aznar
Ángel Acebes
Esperanza
Aguirre
Francisco
Álvarez-Cascos
Javier
Arenas
Sahara Occidental:
Deslealtad, dejación o ...... responsabilidad.
Alberto Carnero,
Director del Área Internacional, FAES David Sarias,
Historiador.
Papeles FAES 22/05/07
Nº46
El
contencioso del Sahara Occidental ocupa un lugar
central en nuestra política hacia el Magreb y en la
sensibilidad de muchos españoles. Es indudable que
un interés primordial de España es fomentar en la
región la paz y la estabilidad y apertura políticas,
un desarrollo económico vigoroso y unas relaciones
sólidas de buena vecindad. La política de Zapatero
aleja la consecución de estos objetivo
I- La insoportable soledad del Gobierno: la política
española desde 2004
El
conflicto del Sahara Occidental ha presentado a los
sucesivos Gobiernos socialistas un dilema político y
ético en el que las alternativas son básicamente
dos: apoyar la legalidad internacional y trabajar
para que el Consejo de Seguridad la haga efectiva; o
ignorar esa legalidad y dilatar la solución de la
controversia para desgastar la capacidad de
resistencia y la identidad del pueblo saharaui.
Desde que Felipe González dijo en Tinduf en
noviembre de 1976 aquello de que “nuestro partido
estará con vosotros hasta la victoria final” hasta
hoy ha llovido mucho1.
Hubo hasta un referéndum simbólico en Andalucía, con
mesa en la sede del Parlamento andaluz incluida, que
precipitó en 2001 la retirada del Embajador de
Marruecos.
Hoy
la política del PSOE es distinta. Hace pocas fechas,
el 8 de abril, el Frente Polisario criticaba la
propuesta de autonomía para la región del Sahara
Occidental planteada por Marruecos y lamentaba la
adhesión “peligrosa” del PSOE a dicho plan, al que
considera “un proyecto contra la libertad de
expresión y la legalidad internacional” que podría
“desembocar en inestabilidad” y, posteriormente, “en
una guerra”. El Gobierno socialista de Rodríguez
Zapatero ha optado por combinar una retórica
calculadamente ambigua de cara a sus bases, que
prefieren mantener la postura española tradicional
de respaldo a la legalidad internacional, con una
política de claro apoyo a las tesis marroquíes2.
Una actitud que ignora y olvida el llamado “Plan
Baker II” aprobado por unanimidad (es decir,
incluido el voto de Francia) por el Consejo de
Seguridad en su resolución 1495 (2003) bajo la
Presidencia española del Consejo de Seguridad, y la
postura tradicional del socialismo español que
tradicionalmente consideraba la celebración de un
referéndum como única solución posible al conflicto.
En el
proceso, Rodríguez Zapatero ha ignorado que el
derecho de autodeterminación otorgado al pueblo
saharaui por la legislación internacional tiene
naturaleza de ius cogens, y que tanto España como
Marruecos están obligados a respetarlo. Este golpe
de timón ha exigido cierta flexibilidad retórica.
Así pues, a nadie debe sorprender que los portavoces
del Gobierno insistan en que éste respeta la
exigencias de la ONU mientras repiten machaconamente
la necesidad de que “no haya posturas absolutamente
irrenunciables”, en clara referencia a la exigencia
saharaui de ejercer su derecho a celebrar con plenas
garantías un referéndum de autodeterminación3.
Ya en
mayo de 2004, Pasqual Maragall admitió públicamente
que “la postura del Presidente del Gobierno para
resolver la cuestión del Sahara, no pasa por la ONU”4.
En la misma línea, el ministro Moratinos dejó caer,
en octubre de 2004, que si bien el marco de Naciones
Unidas es la referencia legal, sería deseable crear
una “nueva dinámica” (sic), en la que “no deberíamos
mirar hacia el pasado sino hacia el futuro”, con el
fin de alcanzar un “acuerdo en el marco bilateral y
regional”5.
Elena Valenciano, actual Secretaria de Relaciones
Internacionales es algo más directa: “El único
acuerdo posible es aquél que integre y respete los
derechos e intereses de todas las partes”6.
Sobra decir que en ese esquema los derechosdel
pueblo saharaui vienen a tener el mismo peso que los
intereses geopolíticos de Rabat.
Fuera
del Gobierno, otros miembros de la cúpula socialista
parecen estar siguiendo la estrategia marcada por
Moncloa. En mayo de 2005 Josep Borrell, a la sazón
Presidente del Parlamento Europeo, escandalizó a los
europarlamentarios con un fracasado intento de
bloquear una declaración parlamentaria reclamando a
Marruecos la liberación de presos políticos
saharauis, así como la apertura del territorio a
periodistas, representantes de organizaciones no
gubernamentales y observadores internacionales.
Esta
nueva política hacia el conflicto del Sahara
Occidental se ha traducido en un gravísimo dilema de
política interna: la cúpula de dirigentes
socialistas se ha encontrado totalmente aislada del
resto de actores políticos españoles. Por un lado,
en el Congreso de los Diputados la oposición del
Partido Popular ha mantenido su política previa de
apoyo a las resoluciones de las Naciones Unidas,
respeto por el consenso de estado existente hasta
2004 y acatamiento de la legalidad internacional.
Una postura que ha sido reiteradamente compartida
por el resto de partidos tanto en Madrid como en
Bruselas. En clave nacional, el aislamiento del
Gobierno se hizo especialmente patente en marzo de
2007, cuando a iniciativa de Izquierda Unida, el
Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una
proposición no de ley instando al Gobierno a
“respetar la legalidad internacional”
7.
Otra propuesta similar del Partido Popular en mayo
de 2005 también fue aprobada por todos los grupos
parlamentarios. A esto se añaden las repetidas
críticas de la Unión Europea y de organizaciones
internacionales de Derechos Humanos por el
comportamiento marroquí en el territorio del Sahara
Occidental.
Más
alarmante desde el punto de vista de la Moncloa es
la irritación entre las bases del Partido Socialista
y entre sus aliados electorales, quienes tampoco han
entendido que se abandone la legalidad vigente y la
causa, considerablemente popular, del pueblo
saharaui. Así, los aliados del Gobierno (Bloque
Nacionalista Galego, Esquerra Republicana de
Catalunya e Izquierda Unida) se han opuesto
frontalmente al entusiasmo pro-marroquí del
Gobierno. Izquierda Unida, por ejemplo, ha emitido
no menos de 26 comunicados sobre la materia en el
último año y medio calificando la “inaceptable
sumisión del Gobierno español a Marruecos” como
“escandalosa” y exigiendo una rectificación de la
“política inadecuada sobre el Sahara” porque
“refuerza a Marruecos”8.
En
cuanto a las propias bases socialistas, un documento
de la X Conferencia de Intergrupos Parlamentarios y
publicado en Enclave Socialista en marzo de 2006
“insta al Gobierno a que, asumiendo las
responsabilidades históricas que corresponden al
Estado Español en el conflicto, impulse... cuantas
acciones políticas y diplomáticas permitan de forma
rápida al pueblo saharaui ejercer el derecho a la
libre autodeterminación, vía referéndum”9.
En un tono más moderado, la diputada socialista
Cristina Pereda recordaba poco después que “los
socialistas sí nos reconocemos con una
responsabilidad que nos obliga a no mirar para otro
lado” y que “nosotros seguiremos apostando por una
solución en la que el pueblo saharaui tenga la
última palabra”10.
Este punto de vista se reproduce en los sucesivos
comunicados de Izquierda Socialista así como los de
agrupaciones regionales y municipales a lo largo y
ancho de España, desde el ayuntamiento de Getafe,
hasta la Federación de Municipios de Cantabria
encabezada por la socialista María Jesús Calva.
Desde
2004, las protestas de organizaciones no
gubernamentales españolas tampoco han cesado de
castigar la equívoca actitud del Gobierno. Así, tras
el repunte de la represión marroquí en 2005 José
Taboada, presidente de la Coordinadora Estatal de
Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS-S),
denunció que el Gobierno trataba de “camuflar” su
apoyo a Marruecos11.
Unos meses más tarde, Salvador Pallarès-Garí,
Presidente de la Associació Catalana d’Amics del
Poble Saharauí, (ACAPS), examinaba un “Documento
Informativo” enviado por la dirección del PSOE a sus
agrupaciones con motivo del 30 aniversario de los
Acuerdos de Madrid y llegaba a la conclusión de que
ese documento omitía las “resoluciones aprobadas por
la ONU” y pretendía “acercar posturas entre el
invasor y la víctima”12.
La presión y el descontento con la política del
Gobierno finalmente culminaron con la manifestación,
convocada por la CEAS-S el 21 de abril de 2007 para
“exigir que el Gobierno apoye claramente las
resoluciones de la ONU”13.
Los
efectos del creciente aislamiento del Gobierno y el
aumento de la presión desde las bases de la
izquierda se escenificaron muy gráficamente en el
“desalojo, arresto y detención” del Vicepresidente
de la Asociación Canaria de Amistad con el Pueblo
Saharaui, Jesús Negrín, el pasado 14 de abril. En
esta fecha, el Sr. Negrín asistió, invitado, a un
mitin de precampaña durante el cual Zapatero se
felicitó por la reanudación de la actividad pesquera
española en lo que llamó, dos veces, “caladeros
marroquíes”. En ese momento, Negrín levantó la voz
para puntualizar (correctamente) que los caladeros
no son marroquíes sino saharauis, y que tanto el
tratado como el desliz retórico del presidente
parecían apuntar a una política de “vender el
Sahara”. A instancias de los guardas de seguridad,
Negrín accedió a abandonar la sala pero sólo tras
“escuchar la respuesta” de Zapatero. Negrín fue
sacado “a rastras” de la sala, esposado, trasladado
a comisaría y puesto a espera de juicio por
“desobediencia y alteración del orden público”14.
El
presidente no es el único que encuentra dificultades
para conciliar la acción política y sus palabras.
Para intentar salvar los muebles, ciertos cargos
intermedios de la jerarquía socialista se han visto
forzados a realizar constantes contorsiones
retóricas que, aunque en flagrante contradicción con
las declaraciones que emanan del Presidente del
Gobierno y del Ministro de Asuntos Exteriores,
pretenden tranquilizar a los militantes socialistas
y a los simpatizantes con la causa saharaui que
están en la órbita del PSOE. Pedro Zerolo, en su
calidad de Secretario de Movimientos Sociales y
Relaciones con las ONG del PSOE, incluso se vio
obligado a encabezar la manifestación organizada por
la CEAS-S, al mismo tiempo que defendía la política
del Gobierno explicando que para mostrar “liderazgo”
en el conflicto, España debe priorizar el
“entendimiento” con Mohamed VI15.
II- Hechos y derecho: bases para una postura
española
El 4
de julio de 1991 se firmó el Tratado de Amistad,
Cooperación y Buena Vecindad entre España y el Reino
de Marruecos. El Gobierno del PSOE inició a partir
de entonces un cambio estratégico en su política
exterior en el norte de África. Desde esa fecha el
Gobierno socialista y un sector influyente del PSOE
comienzan una revisión de la política de apoyo al
Frente Polisario e inician otra nueva de apoyo sutil
a las tesis que amparan la anexión marroquí del
Sahara Occidental.
El 6
de septiembre de ese mismo año de 1991 se firmaba el
alto el fuego entre el Frente Polisario y Marruecos,
bajo los auspicios de las Naciones Unidas y de la
entonces Organización para la Unidad Africana. El
alto el fuego tenía como contrapartida la
celebración de un referéndum de autodeterminación
organizado por las Naciones Unidas en aplicación de
las resoluciones del Consejo de Seguridad aceptadas
por todas las partes.
Este
referéndum no ha podido todavía llevarse a la
práctica por la negativa sistemática de Marruecos.
Durante el reinado de Hassan II, la oposición
marroquí era presentada como técnica, invocando
problemas para la determinación del censo electoral.
Durante el reinado de Mohamed VI, la oposición ha
sido política.
El
referéndum, según esta nueva tesis, es una fórmula
legal pero de imposible aplicación. Marruecos ha
decretado unilateralmente su caducidad. La razón
alegada es que la opción de la independencia es
incompatible con la política de integración plena
seguida por el nuevo Rey. El Rey Hassan II aceptaba
la fórmula referéndum; su hijo y sucesor la ha
rechazado si incluye la opción de la independencia
del territorio.
Esta
mudanza en la posición de Marruecos intenta cambiar
los términos del debate. Con Hassan II se
cuestionaba la identidaddel pueblo saharaui, titular
de un derecho de autodeterminación no negado
explícitamente por Marruecos, mediante la discusión
perpetua sobre el censo electoral, para retrasar
sine die el referéndum. Con el Rey Mohamed VI el
conflicto de soberanía subyacente queda explicitado
al declarar que el Sahara Occidental, territorio no
autónomo pendiente de descolonización según las
Naciones Unidas, ha pasado a formar parte integrante
del Reino de Marruecos con la nomenclatura de
“Provincias del Sur”.
La
pretensión de Marruecos de otorgar una autonomía
interna en las llamadas Provincias del Sur tiene
unas consecuencias políticas gravísimas para la
solución pacífica de este conflicto sobre la
soberanía del Sahara Occidental. Conviene recordar
que el referéndum de autodeterminación era la
contrapartida al alto el fuego. Rechazado el
referéndum por Marruecos, el alto el fuego queda
como una realidad de factocuyo mantenimiento
consolida la ocupación militar de Marruecos y del
Frente Polisario de la parte del territorio que cada
uno de ellos controla. Esa situación conduce
inevitablemente a la perpetuación en el tiempo del
conflicto de soberanía existente, dificultando el
arreglo pacífico de la controversia por el Consejo
de Seguridad y la estabilidad de la región.
El
fondo jurídico de la cuestión es cómo se adquiere la
soberanía sobre el territorio no autónomo del Sahara
Occidental, cuya descolonización según las Naciones
Unidas, todavía no ha sido completada.
El
conflicto de soberanía en una cuestión de
descolonización tiene una legalidad aplicable que ha
sido definida por el Tribunal Internacional de
Justicia en su amplia jurisprudencia. Fue aplicada
al caso del Sahara Occidental en el dictamen de 16
de diciembre de 1975, solicitado por la Asamblea
General a iniciativa de Marruecos y Mauritania en
1974.
Esta
legalidad puede resumirse diciendo que la regla
general es el derecho de autodeterminación del
pueblo o país colonial (Resoluciones 1514 (XV); 1541
(XV) y 2625 (XXV) de la Asamblea General). Esta
norma tiene algunas excepciones conocidas como
Gibraltar, Malvinas e Ifni, donde sería de
aplicación el principio del restablecimiento de la
integridad territorial del Estado que ejerció su
soberanía sobre dichos territorios durante la etapa
precolonial correspondiente.
De no
existir esta prueba, el derecho de autodeterminación
es la vía legal para resolver cualquier conflicto de
soberanía. En el caso del Sahara Occidental, el
dictamen del Tribunal Internacional de Justicia es
terminante. El pueblo originario del Sahara
Occidental es el titular de este derecho y a él le
corresponde decidir sobre la soberanía Esta es la
legalidad aplicable a la solución política del
conflicto. Corresponde al Consejo de Seguridad,
según la Carta de las Naciones Unidas, tomar las
medidas oportunas para que el derecho de
autodeterminación del pueblo saharaui se respete en
toda su plenitud; esto es, con todas las opciones
legales que incluyen la independencia, la
integración o la libre asociación con Marruecos. No
es otro el sentido de la última resolución del
Consejo de Seguridad, la 1754 (2007), de 30 de
abril, cuando exhorta a las partes a que entablen
negociaciones de buena fe sin condiciones previas,
teniendo presentes los acontecimientos de los
últimos meses, con miras a lograr una solución
política, justa y duradera y mutuamente aceptable
que conduzca a la libre determinación del pueblo del
Sahara Occidental.
Por
ello es necesario establecer una serie de premisas
legales para poder fijar la posición española, si es
posible de consenso, en relación con este tema:
1.
Marruecos no tiene la soberanía sobre el Sahara
Occidental y su único título jurídico para
justificar internacionalmente su presencia en el
Territorio son los Acuerdos de Madrid de 14 de
noviembre de 1975 firmados con el Gobierno de Arias
Navarro.
2.
La
legalidad internacional aplicable a la
descolonización del Sahara Occidental está contenida
en las Resoluciones 1514 (XV), 1541 (XV) y 2625 (XXV)
de la Asamblea General y en todas las resoluciones
de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad
relativas al Sahara Occidental. El Tribunal
Internacional de Justicia estableció la
obligatoriedad de respetar el derecho de
autodeterminación del pueblo saharaui como modalidad
de descolonización en su dictamen del 16 de Octubre
de 1975.
3.
El
Gobierno socialista actual, sin negar oficialmente
esta legalidad, ha amparado políticamente una
iniciativa marroquí que parte de una premisa ilegal:
que Marruecos ostenta ya la soberanía sobre el
Territorio y en ejercicio de la misma propone
dotarle de una autonomía cuyos términos aún no han
sido publicados.
4.
El
proyecto marroquí sólo tendría encaje legal si
representase una opción específica entre otras
dentro de un referéndum de autodeterminación
organizado por las Naciones Unidas para completar la
descolonización legal del Sahara Occidental. En este
supuesto, sería el pueblo saharaui el que tendría la
última palabra sobre esta propuesta de integración
legal en Marruecos. De ser aceptada con preferencia
a otras opciones igualmente legales, como la
independencia o la libre asociación, quedaría
concluido el proceso de descolonización. Marruecos
habría adquirido la soberanía sobre el Sahara
Occidental como resultado de la libre aceptación del
pueblo saharaui de un estatuto de autonomía propio
garantizado por las Naciones Unidas que sólo podría
derogarse o modificarse por el mismo procedimiento.
El
conflicto del Sahara Occidental no es un laberinto
sino un dilema político y ético en el que las
alternativas para cualquier Gobierno democrático de
España son básicamente dos. La primera consiste en
apoyar la legalidad internacional y trabajar para
que el Consejo de Seguridad la haga efectiva. La
segunda ignora esa legalidad y dilata la solución de
la controversia para desgastar la capacidad de
resistencia y la identidad del titular de un
derecho, el pueblo saharaui.
Resulta incomprensible observar cómo el Gobierno,
debido a la ambigüedad y la confusión de los gestos
diplomáticos y su política de apoyo a las tesis
marroquíes ,erosiona sistemáticamente la efectividad
de un derecho inalienable que tanto España como
Marruecos deben respetar y aplicar en cumplimiento
de la Carta y las resoluciones pertinentes de las
Naciones Unidas. La paz y la estabilidad de la
región, intereses fundamentales de España, serán
ilusorias mientras no se respete el derecho del
pueblo saharaui a la libre determinación, cumpliendo
así con la legalidad internacional.
2“El
Frente Polisario ‘lamenta’ la adhesión ‘peligrosa’
del PSOE al plan de autonomía marroquí para el
Sahara”, Libertad Digital,8 de abril de 2007 (http://www.libertaddigital.com/php3/noticia.php3?cpn=1276302926,
21 de mayo de 2007, 17:03).
3
“Sahara: Zapatero expresó a Abdelaziz su deseo de
contribuir a un acuerdo en el marco de la ONU”, 26
noviembre de 2004, (https://www.psoe.es/ambito/ongymovsoc/news/index.do?action=view&id=40817,
15 de mayo de 2007, 14:29); “Zerolo: España está
intentando buscar una solución negociada y
consensuada. 31 años son demasiados y urge una
solución justa y duradera”, 13 de noviembre de 2006,
(https://www.psoe.es/ambito/ongymovsoc/news/index.do?action=view&id=96464,
16 de mayo de 2007, 16:03); “El Sahara Occidental”,
Puntos de Vista. Comisión Ejecutiva Federal, 28 de
marzo de 2007 (https://www.psoe.es/ambito/internacional/docs/index.do?action=view&id=125833,
16 de mayo de 2007, 17:01).
4
“Maragall afirma que Zapatero busca una solución
para el Sahara sin la ONU”, El País, 28 de mayo de
2004.
5
“Moratinos reclama consenso en la nueva resolución
del Sahara”, El Mundo, 14 de octubre de 2004;
“Valenciano: “El único acuerdo posible es aquel que
integre y respete los derechos e intereses de todas
las partes”, 15 de abril de 2007 (https://www.psoe.es/ambito/internacional/news/index.do?action=view&id=130433,
14 de mayo de 2007,16:20).
6
Entrevista a Elena Valenciano, Tiempo, 4 de mayo de
2007.
7
Gaspar Llamazares, intervención con ocasión de las
Jornadas de las Universidades Públicas Madrileñas
sobre el Sahara Occidental, 8 de mayo de 2007 (http://www1.izquierda-unida.es/
noticia_final.jsp?id=1752, 15 de mayo de 2007,
12:42).
8
“Izquierda Unida considera que “es hora de que el
Gobierno dé explicaciones públicas por su
escandalosa política sobre el Sahara”, 10 de
noviembre de 2006 (http://www1.izquierda-unida.es/noticia_final.jsp?id=162,
15 de mayo de 2007, 13:27.); “IU reclama al Gobierno
que rectifique su política inadecuada sobre el
Sahara porque “refuerza” a Marruecos”, 4 de marzo de
2007 (http://www1.izquierda-unida.es/noticia_final.jsp?id=1188,
15 de mayo de 2007, 13:27); “Izquierda Unida
denuncia la posición “inaceptable sumisión” del
Gobierno español a Marruecos y le acusa de
desequilibrar la zona”, 9 de Abril de 2007 (http://www1.izquierda-unida.es/noticia_final.jsp?id=1285,
15 de mayo de 2007, 13:27.); “IU reclama al Gobierno
que rectifique su política inadecuada sobre el
Sahara porque ‘refuerza’ a Marruecos”, 4 de marzo de
2007, (http://www1.izquierda-unida.es/
noticia_final.jsp?id=1434, 15 de mayo de 2007,
12:52).
9
“Paz y libertad para el pueblo saharaui, X
Conferencia de intergrupos parlamentarios”, 16 marzo
de 2006 (https://www.psoe.es/ambito/izquierdasocialista/docs/index.do?action=View&id=76052,
18 de mayo de 2007, 14:18).
10
Cristina Pereda, “Sahara Occidental, 30 años
después”, Diario Montañés, 23 de febrero de 2006.
11
“Jose Taboada, Presidente de la Coordinadora Estatal
de Asociaciones Solidarias con el Sahara “Debemos
exigir al Gobierno que asuma su responsabilidad
histórica”, Periódico Diagonal, N. 41, 9 - 22 de
noviembre de 2006 (http://www.diagonalperiodico.net/article2461.html?var_recherche=taboada,
11 de mayo de 2007, 12:45).
12
“Salvador Pallarès-Garí, el PSOE y el Sahara” (http://www.arso.org/opinions/spg030106.htm).
13
“La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias
con el Sahara, convoca manifestación 21 de abril
para exigir al Gobierno apoye claramente las
resoluciones de la ONU, y denuncie la violación de
los derechos humanos en el Sahara Occidental por
parte de Marruecos”, 17 de abril de 2007, http://www1.izquierda-unida.es/noticia_final.jsp?id=1594
(10 de mayo de 2007, 16:45).
14
“La Asociación Canaria de Amistad con el Sahara cree
desmesurado el ‘arresto’ de su vicepresidente en
mitin de Zapatero”,16 de abril de 2007, Europa Press
(http://www.europapress.es/ 18 de mayo de 2007,
13:25).
15
“Zerolo: Zapatero deja de lado confrontación PP con
Sahara” (https:// www.psoe.es/ambito/izquierdasocialista/docs/index.do?action=View&id=64720,
15 de mayo de 2007, 15:01.
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