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ENTREVISTA EN DIARIO PUBLICO
"Me expulsaron a
la tierra de nadie del desierto"
La Liga Española pro
Derechos Humanos ha premiado a este saharaui por su
militancia en el Sáhara Occidental.
TRINIDAD DEIROS -
Madrid - 26/11/2007 19:41
En febrero hará dos años que El Mami Amar Salem no
pone los pies en Dajla, la pequeña ciudad al sur del
Sáhara Occidental a la que los colonizadores
españoles llamaban Villa Cisneros. Allí nació hace
29 años este saharaui al que, según denuncia, la
policía marroquí confiscó el pasaporte antes de
abandonarlo maltrecho en la estrecha lengua de
tierra que separa uno de los muros marroquíes de la
frontera mauritana. Una tierra de nadie surcada por
una angosta carretera bordeada de minas, herencia de
la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario.
¿Por qué estaba
usted en el punto de mira de Marruecos?
Mi compromiso político se inició cuando estudiaba
bachillerato en Dajla, una ciudad sitiada por las
Fuerzas de Seguridad marroquíes. En 1999, me montan
un consejo disciplinario y me expulsan. Ahí
empezaron a considerarme como el cabecilla de un
grupo de independentistas. Por fin, el 7 de abril de
2005, me secuestran por primera vez- habrá otros dos
secuestros- y empiezan las torturas y las amenazas.
Este compromiso fue
en aumento.
Sí. El 2 de febrero de 2006 participé en una
manifestación que reclamaba el respeto a los
derechos humanos. La policía marroquí me asignó 18
agentes para mí solo. En un momento dado, empezaron
a pegarme salvajemente con la intención de hacer un
escarmiento. Antes de quedar inconsciente, oí a su
jefe dándoles instrucciones por teléfono y a los
policías que contestaban "Ya hemos acabado con El
Mami"o "Le vamos a romper las piernas".
¿Quién era su jefe?
El comisario Hariz El Arbi (este policía es uno de
los trece responsables marroquíes acusados de
genocidio por el juez Baltasar Garzón)
¿Por qué decide
viajar a Mauritania a riesgo de que no le
permitieran volver?
Tras la manifestación, ni el hospital de Dajla ni
las clínicas privadas de la ciudad quisieron curarme
las heridas de las piernas. No podía andar y me daba
miedo quedarme paralítico, así que decidí viajar a
Mauritania para curarme.
En ese momento, le
quitan el pasaporte.
Al llegar al puesto fronterizo, la policía me quitó
el pasaporte y empezaron a mofarse de mí diciéndome
que era un sin papeles y que, como suelen hacer con
los subsaharianos, me iban a expulsar por la
frontera. Eso hicieron, después de darme muchos
culatazos en las heridas de las piernas.
¿Cómo logró entrar
en Mauritania sin pasaporte?
Cuando me dejaron en la tierra de nadie que hay
entre el muro marroquí y Mauritania, me arrastré dos
kilómetros hasta que unos franceses se apiadaron de
mí y me llevaron al puesto mauritano. Allí delante
permanecí seis días durmiendo en una carcasa de un
coche que había explotado por una mina. Después,
gracias a un teléfono satélite que tenía un guardia
mauritano pude dar la voz de alarma.
¿Quién acudió a
socorrerlo?
En Dajla se montaron otra vez manifestaciones y los
marroquíes permitieron que mi tío viniera a traerme
el pasaporte. Eso sí, con la condición de que, una
vez dentro de Mauritania, debía volver al Sáhara con
mis documentos, so pena de verse él también
expulsado.
¿Ha intentado
volver?
Las autoridades marroquíes me dejaron claro que para
volver a mi tierra tengo que renunciar a mis ideas y
reconocer la marroquinidad del Sáhara, cosa que no
pienso hacer, pues yo soy un símbolo para mis
paisanos.
¿Qué le parece la
autonomía que les propone Marruecos?
Una maniobra política para intentar legitimar su
ocupación de nuestra tierra.
¿Un Sáhara
independiente da miedo?
Hay muchos países grandes que, como el Gobierno
español, creen que nuestra independencia puede
desestabilizar a Marruecos. No es cierto, lo que
perjudica realmente a este país es mantener su
ocupación del Sáhara.
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