Excelentísimo Sr. Secretario General,
El Sáhara Occidental es el último país de África
sin descolonizar, considerado por la Comunidad
internacional como territorio No-autónomo desde
que Marruecos lo ocupara ilegalmente en 1975.
Han pasado más de 14 años desde que, bajo los
auspicios de la ONU y la OUA, las partes en
conflicto, el Reino de Marruecos y el Frente
POLISARIO, acordaron el Plan de Arreglo para el
Sáhara Occidental que establecía la celebración
de un referéndum justo, libre e imparcial para
que el Pueblo Saharaui decidiera libremente su
futuro. No obstante, la ONU aún no ha sido capaz
de hacer que Marruecos cumpla los acuerdos
firmados con la parte saharaui.
El Sáhara Occidental es hoy un territorio
ocupado por el ejército marroquí, dividido por
muros y campos minados, al mismo tiempo que sus
riquezas naturales son saqueadas masivamente.
Mientras una parte de la población saharaui vive
en los campamentos de refugiados, en unas duras
condiciones caracterizadas por la disminución de
las ayudas humanitarias por parte de las
organizaciones internacionales, la otra parte
vive en las zonas ocupadas padeciendo,
especialmente desde el 21 de mayo de 2005, de
una brutal y continua represión que ha acabado,
hasta ahora, con la vida de dos jóvenes
saharauis.
Las resoluciones de la ONU desde 1960, del
Tribunal Internacional de Justicia de 1975, del
Departamento de Asuntos Jurídicos de la ONU de
2002 y las disposiciones internacionales
aplicadas han reconocido los legítimos derechos
del Pueblo Saharaui sobre el territorio del
Sáhara Occidental. Sin embargo, hoy sus derechos
están siendo violados, al incluir en los
informes de la ONU unas propuestas que solo
pretenden confundir y perpetuar la ocupación
marroquí.
El Pueblo Saharaui, numerosos países y millones
de ciudadanos de todo el mundo confían en que la
ONU mantenga con dignidad sus compromisos y
principios, aplique la Legalidad Internacional y
rechace las propuestas que pretenden imponer el
hecho consumado colonial marroquí, contrarias al
Plan de Arreglo y al Plan de Paz para la
Autodeterminación del Pueblo del Sáhara
Occidental, adoptado por unanimidad por el
Consejo de Seguridad en julio de 2003.
Queremos recordar a la ONU la necesidad de
culminar el proceso de descolonización
inconcluso del Sáhara Occidental, basándose en
la creación de “condiciones propicias” para que
el pueblo saharaui ejerza su derecho a la
autodeterminación.
Queremos recordar la responsabilidad de la
Comunidad Internacional en la defensa de los
Derechos Humanos del pueblo saharaui, violados
sistemáticamente por Marruecos en el Sáhara
Occidental ocupado por Marruecos, y allí donde
haya presencia saharaui, como está ocurriendo en
las universidades marroquíes. Denunciamos las
decenas de heridos, detenciones arbitrarias y
juicios sumarísimos que se han producido en los
últimos días, constituyen un grave atentado a
los derechos fundamentales de las personas y un
obstáculo al proceso de Paz para el Sáhara
Occidental.
Es responsabilidad de la ONU, del Consejo de
Seguridad y de su Secretario General, acabar con
la pasividad de la Minurso y poner fin a las
actuaciones represivas marroquíes, exigiendo al
rey Mohamed VI que respete los derechos y las
libertades democráticas de los ciudadanos
saharauis.
Queremos manifestar nuestra preocupación
porque la paz y la estabilidad están
seriamente amenazadas por continuos retrasos en
la realización del referéndum de
autodeterminación y por la falta de una posición
firme de la Comunidad Internacional, de acuerdo
con la Legalidad y el Derecho Internacional.
El Pueblo Saharaui tiene derecho a vivir en paz
y en libertad en su tierra, el Sáhara
Occidental. Exigimos a las Naciones Unidas y a
su Consejo de Seguridad que aplique las leyes y
convenios internacionales, para que se respeten
los legítimos derechos reconocidos al Pueblo
Saharaui, a fin de que se pueda celebrar, de una
vez por todas, el referéndum prometido y decidir
libremente su futuro como pueblo. Así mismo,
llamamos a su intervención urgente en defensa de
los derechos humanos de los inocentes ciudadanos
saharauis ante la represión del ocupante
marroquí.
Reclamamos a las Naciones Unidas que adopte
cuantas medidas sean necesarias para :